DESARROLLO FUTURO E INICIACIÓN
LOS SIETE DIAS DE LA CREACION
Los rosacruces llaman al Período Terrestre, Marte-Mercurio. Los Grandes Días de Manifestación creadores están significados en los nombres de los días de la semana, porque éstos han sido denominados según los estados evolutivos por los que han pasado los espíritus virginales en su peregrinación a través de la materia.
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DIA |
CORRESPONDE AL |
ESTA REGIDO POR |
|---|---|---|
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Sábado |
Período de Saturno |
.......................Saturno |
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Domingo |
Período Solar |
...........................El Sol |
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Lunes |
Período Lunar |
.......................La Luna |
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Martes |
Primera mitad del Período Terrestre |
...........................Marte |
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Miércoles |
Segunda mitad del Período Terrestre |
......................Mercurio |
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Jueves |
Período de Júpiter |
.........................Júpiter |
|
Viernes |
Período de Venus |
..........................Venus |
El Período de Vulcano es el último Período de nuestro plan evolutivo. La quintaesencia de todos los períodos precedentes es extraída por la recapitulación, espiral tras espiral. Ningún nuevo trabajo se realiza hasta la última Revolución en el último Globo, y entonces únicamente en la Séptima Epoca. Por lo tanto, el Período de Vulcano puede decirse que corresponde a la semana, que incluye todo lo de los siete días.
La afirmación de los astrólogos de que los días de la semana están regidos por el planeta particular que indican está bien fundada. Los antiguos estaban familiarizados con esos conocimientos ocultos, como lo demuestran sus mitologías, en las que los nombres de los dioses estaban asociados con los días de la semana:
Saturday (sábado) es sencillamente el día de Saturno; Sunday (domingo) está relacionado al Sol, y Monday (lunes), a la Luna (Moon). Los latinos llamaban al martes "Dies Martis", que muestra claramente su relación con Marte, el dios de la guerra. El nombre Tuesday (martes) se deriva de "Tirsdag", "Tir" o "Tyr", que es el nombre del dios escandinavo de la guerra. Wednesday (miércoles) era "Wotensday", de Woten, también un dios del norte; los latinos denominábanlo "Dies Mercurii", demostrando así su relación con Mercurio, según indicábamos en nuestra lista.
Thursday (jueves) o "Thorsdag" se llama así porque "Thor" era el dios del trueno, y los latinos denominábanlo "Dies Jovis" como el día del dios del trueno "Jove" o "Júpiter".
Friday (viernes) se llamaba así porque la diosa del norte, de la belleza, se llama "Freya", y por análogas razones llamábanlo los latinos "Dies Veneris" o el Día de Venus.
Estos nombres de los Períodos no tienen nada que ver con los planetas físicos, sino que se refieren a las encarnaciones pasadas, presentes y futuras de la Tierra; porque si como dice el axioma hermético "como arriba es abajo", el macrocosmo debe tener sus encarnaciones como las tiene el hombre, el microcosmo.
La ciencia oculta nos dice que hay 777 encarnaciones, pero no quiere significar que la Tierra sufra 777 metamorfosis. Lo que significa es que la vida evolucionante hace:
7 Revoluciones en torno de los
7 Globos de los
7 Períodos Mundiales.
Este peregrinaje de la involución y de la evolución, incluyendo el camino recto de la Iniciación, está significado en el Caduceo o "Cetro de Mercurio" (véase el diagrama 15), así llamado porque ese símbolo oculto indica el sendero de la Iniciación, que quedó abierto únicamente desde el principio de la mitad-mercurial del Período Terrestre. Algunos de los misterios menores les fueron dados a los primitivos lemures y atlantes, pero no las Cuatro Grandes Iniciaciones.
La serpiente negra del diagrama 15 indica el sendero cíclico y tortuoso de la Involución, comprendiendo los Períodos de Saturno, Solar y Lunar, y la mitad- marciana del Período Terrestre, durante cuyo intervalo la vida evolucionante construyó sus vehículos, no haciéndose plena y claramente consciente del mundo externo hasta la última parte de la Epoca Atlante.
La serpiente blanca representa el sendero que la raza humana seguirá a través de la mitad-mercurial del Período Terrestre y de los Períodos de Júpiter, de Venus, y Vulcano, durante cuyo peregrinaje la conciencia humana se expandirá hasta la omnisciencia, la Inteligencia Creadora.
El sendero serpeante es el sendero seguido por la gran mayoría, pero el Cetro de Mercurio, en torno del cual se arrollan las serpientes, muestra "el estrecho y recto camino", el sendero de la Iniciación, que permite a los que por él viajan el realizar en pocas vidas lo que requiere millones de años para la mayoría de la humanidad.
Apenas necesitamos decir que no puede darse descripción alguna de las ceremonias iniciáticas, puesto que el primer voto del Iniciado es el silencio, pero aunque fuera permitido no sería importante. En lo que a nosotros concierne, para conseguir dar una ojeada general al sendero evolutivo, basta con indicar los resultados de tales ceremonias.
El resultado en conjunto de la iniciación, es dar al aspirante espiritual una oportunidad para desarrollar sus facultades y poderes superiores en corto tiempo por medio de un ejercitamiento muy severo, con el que adquiere la expansión de la conciencia que toda la humanidad poseerá en un lejano futuro, pero cuya gran mayoría la realizará siguiendo el lento proceso de la evolución ordinaria. Podemos conocer los estados de conciencia y los poderes correspondientes alcanzados por el candidato conforme pasa a través de las sucesivas grandes iniciaciones, los que serán poseídos por la humanidad en general en el futuro. Algunos vislumbres hemos dado ya, pero otros más cabe deducir de la ley de Consecuencia, los que pueden darnos una visión de conjunto de la evolución frente a nosotros y de la magnitud de los grandes grados iniciáticos. Con ese objeto quizá pueda ayudarnos el contemplar el pasado y los grados de conciencia por los que ya atravesó la humanidad en los Períodos precedentes.
Recordemos que durante el Período de Saturno la inconsciencia del hombre era semejante a la del cuerpo denso cuando queda sumergido en el estado de trance profundo; esta consciencia fue sucedida, en el Período Solar, por la consciencia del sueño sin ensueños. En el Período Lunar se obtuvo la primera vislumbre de la actual consciencia de vigilia, pero como una consciencia pictórica interna de las cosas externas. Toda la consciencia cnsistía en representaciones internas de los objetos, colores y sonidos externo. Por último, en la segunda parte de la Epoca Atlante, esa consciencia
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Diagrama 14A: Como Arriba Es Abajo
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imaginativa dio lugar a la consciencia plena de vigilia actual, con la que los objetos pueden ser observados fuera, distintos y definidos. Cuando se obtuvo esa consciencia objetiva el hombre percibió la realidad del mundo exterior y por vez primera vislumbró la diferencia entre el "yo" y el "no yo", los otros. El hombre comprendió entonces su separativdad y desde entonces la consciencia del "yo" el egoísmo, predomina. Anteriormente no había habido ni pensamiento ni ideas sobre ese mundo externo, y por consiguiente no había tampoco memoria de los sucesos.
Ese cambio de la consciencia pictórica interna a la consciencia objetiva del yo fue efectuado muy lentamente, con una lentitud proporcional a su magnitud, desde la permanencia en el Globo C de la tercera Revolución del Período Lunar hasta la última parte de la Epoca Atlante.
Durante ese tiempo la vida evolucionante pasó a través de cuatro grandes estados de desenvolvimiento análogo al animal antes de alcanzar el estado humano. Esos grados del pasado corresponden a los cuatro estados no pasados aún y a las cuatro iniciaciones.
Dentro de esos cuatro estados de conciencia ya pasados hay trece grados, y desde el estado actual del hombre hasta la última de las Grandes Iniciaciones hay trece iniciaciones: Los nueve grados de los misterios menores y las Cuatro Grandes Iniciaciones.
Hay una división similar entre nuestros animales actuales, la que puede distinguirse en su Forma, porque como la forma es la expresión de la vida, cada grado de desarrollo de ésta debe corresponder necesariamente a un desarrollo de consciencia.
Cuvier fue el primero que dividió el reino animal en cuatro clases primarias, pero no supo dividir esas clases en subclases. El embriologista Karl Ernst von Baer, el Profesor Agassiz y otros científicos, clasifican el reino animal en cuatro divisiones primarias y trece subdivisiones, como sigue:
I. - RADIADOS
1. - Pólipos (anémonas marinas, corales).
3. - Asterias (estrellas marinas, erizos marinos).
8. - Crustáceos (langostas, etc.).
II. - MOLUSCOS
4. - Acéfalos (ostras, etc.).
5. - Gasaterópodos (caracoles).
6. - Cefalópodos.
III. - ARTICULADOS
7. - Gusanos
8. - Crustáceos (langostas, etc.)
9. - Insectos.
IV. - VERTEBRADOS
10. - Peces
11. - Reptiles
12. - Aves
13. - Mamíferos
Las primeras tres divisiones corresponden a las tres Revoluciones remanentes de la mitad-mercurial del Período Terrestre y sus nueve grados corresponden a los nueve grados de los misterios menores, que habrán sido obtenidos por la humanidad en general cuando haya llegado a la mitad de la última revolución del Período Terrestre.
La cuarta división de la lista de los animales avanzados del reino tiene cuatro subdivisiones: Peces, reptiles, aves y mamíferos. Los grados de consciencia así indicados corresponden a estados análogos de desarrollo que alcanzará la humanidad al final de los Períodos Terrestres, de Júpiter, de Venus y de Vulcano, y que cualquier individuo calificado puede obtener actualmente por medio de la iniciación. La primera de las Grandes Iniciaciones da el estado de consciencia que alcanzará la humanidad ordinaria al final del Período Terrestre; la segunda el que alcanzará aquélla al final del Período de Júpiter, la tercera da la extensión de consciencia que se alcanzará al finalizar el Período de Venus; y la cuarta da al iniciado el poder y la omnisciencia que alcanzará la humanidad únicamente al final del Período de Vulcano.
La consciencia objetiva con la que obtenemos conocimientos del mundo externo dependen de lo que percibamos por nuestros sentidos. A esto lo llamamos "real", en contradistinción de nuestros pensamientos e ideas que llegan a nosotros a través de nuestra consciencia interna; su realidad no es aparente para nosotros, en la misma forma que un libro o una mesa o cualquier otro objeto visible en el espacio. Los pensamientos o ideas nos parecen confusos e irreales, y en consecuencia hablamos de ellos como de un "mero" pasatiempo y de "sólo" una idea.
Las ideas y pensamientos actuales, tienen, no obstante, una evolución ante ellos; están destinados a convertirse en tan reales, claros y tangibles como cualquier otro de los objetos del mundo externo que ahora percibimos por intermedio de nuestros sentidos. Actualmente, cuando pensamos en una cosa o en un color, el cuadro o color presentado por la memoria a nuestra consciencia interna no es sino obscuro y sombrío comparado con la cosa en que pensábamos.
En el Período de Júpiter se producirá un cambio marcado en ese respecto. Entonces las imágenes internas ensoñativas del Período Lunar volverán, pero estarán sujetas a la voluntad del pensamiento y no serán simples reproducciones de los objetos exteriores. Así que habrá una combinación de las imaginaciones del Periódo Lunar y de los pensamientos e ideas desarrollados conscientemente durante el Período Terrestre, esto es, que será una consciencia pictórica consciente de sí.
Cuando un hombre del Período de Júpiter diga "rojo" o exprese el nombre de un objeto, se presentará a su visión interna una reproducción exacta y clara del tono particular de rojo en que esté pensando o del objeto de que se esté hablando, cuya reproducción será también visible para el interlocutor. No habrá malentendido alguno en cuanto a lo que quiere significarse por las palabras emitidas. Los pensamientos e ideas serán visibles y vivos; por lo tanto, la hipocresía y la adulación quedarán completamente eliminadas. Los hombres se verán exactamente como son. Habrá buenos y malos, pero esas dos cualidades no se encontrarán mezcladas en la misma persona. Habrá hombres perfectamente buenos o perfectamente malvados, y uno de los problemas más serios de entonces será la manera de obrar con estos últimos. Los Maniqueos, una Orden de espiritualidad aun superior a los rosacruces, están actualmente estudiando ese problema. Puede obtenerse una idea anticipada de esas condiciones con un corto resumen de su leyenda. Todas las órdenes místicas tienen una leyenda simbólica de sus ideales y aspiraciones).
La leyenda de los Maniqueos dice que hay dos reinos -el de los Luminosos y el de los Sombríos-. Estos últimos atacan a los primeros y quedan derrotados, debiendo ser castigados. Pero como los Luminosos son perfectamente buenos y los Sombríos son perfectamente malos, aquéllos no pueden infligir a éstos ningún mal, así que tienen que castigarlos haciéndoles Bien. Por lo tanto, una parte del reino de los Luminosos se incorpora al de los Sombríos y de esta manera el mal queda vencido con el tiempo. El Odio no será sometido por el odio, sino que sucumbirá ante el Amor.
Las imágenes internas del Período Lunar eran la expresión del alrededor externo del hombre. En el Período de Júpiter esas imaginaciones serán expresadas desde dentro; serán una facultad de la vida interna del hombre. Poseerá además la facultad que cultivó en el Período Terrestre de ver las cosas fuera de sí mismo, en el espacio. En el Período Lunar no veía las cosas concretas, sino sus cualidades anímicas. En el Período de Júpiter verá ambas y tendrá por lo tanto una comprensión perfecta de todo cuanto lo rodee. En un estado posterior a éste, del mismo Período, dicha capacidad perceptiva será substituida por una fase superior aún. Su poder de formar concepciones mentales claras de colores, objetos o tonalidades, le permitirá ponerse en contacto con seres suprasensibles de diversos órdenes y asegurarse su obedicencia, empleando sufuerza de voluntad. Podrá admitir de sí mismo las fuerzas necesarias para ejecutar sus designios, pero dependerá, sin embargo, de la ayuda de esos seres suprafísicos, quienes estarán entonces a su servicio.
Al finalizar el Período de Venus, podrá emplear su propia fuerza para dar vida a sus imaginaciones y para arrojarlas como objetos en el espacio. Entonces poseerá una consciencia objetiva, consciente y creadora.
Muy poco podemos decir acerca de la elevada consciencia espiritual que será alcanzada al finalizar el Período de Vulcano; estaría mucho más allá de nuestra comprensión actual.
ESPIRALES DENTRO DE ESPIRALES
No debe suponerse que esos estados de consciencia comienzan al principio de los Períodos a los que pertenecen y que duran hasta su final. Hay siempre la recapitulación, y por lo tanto deben existir los correspondientes estados de consciencia en escala ascendente. La Revolución de Saturno de cualquier Período, la estada en el Globo A y la primera Epoca de cualquier Globo es una repetición de los estados de desenvolvimiento del Período de Saturno. La Revolución Solar, la estada en el Globo B y la segunda Epoca de cualquier Globo son recapitulaciones de los estados de desarrollo del Período Solar, y así sucesivamente, durante todo el sendero. Se comprenderá, pues, que la consciencia que deba ser el resultado especial y peculiar de cualquier Período no comienza a desarrollarse hasta que se han efectuado todas las recapitulaciones. La consciencia de vigilia del Período Terrestre no comenzó hasta la cuarta revolución, cuando la oleada de vida había llegado al cuarto globo (D) y estaba en la cuarta o Epoca Atlante en ese globo.
La consciencia de Júpiter no comenzará a desarrollarse en el Período de Júpiter hasta la quinta revolución, cuando el quinto globo (E) haya sido alcanzado y cuando comience al quinta Epoca de ese globo.
Por consiguiente, la consciencia de Venus no comenzará hasta la sexta revolución, cuando se haya llegado a la sexta Epoca y último globo y Epoca, un poco antes de que finalice el Día de Manifestación.
El tiempo requerido para pasar a través de esos respectivos Períodos varían grandemente. Cuanto más sumergidos en la materia están los espíritus virginales, tanto más lentos son sus progresos y tanto más numerosos son sus grados o estados de desarrollo. Después que se ha pasado el nadir de la existencia material, conforme la vida va ascendiendo a condiciones o estados más sutiles y movibles, el progreso se va acelerando gradualmente. El Período Solar es de duración algo mayor que el Período de Saturno y el Período Lunar de mayor duración aún que el Solar. La Mitad-Marciana (o primera mitad) del Período Terrestre es la más larga mitad de cualquier período. Entonces comienza el tiempo a acortarse nuevamente, así que la Mitad-Mercurial del Período Terrestre, las últimas tres revoluciones y media, ocuparán menos tiempo que la Mitad-Marciana; el Período de Júpiter será más corto que el Lunar; el Período de Venus más corto aun que el correspondiente Período Solar, y el Período de Vulcano será el más corto de todos.
Los diversos estados de consciencia de los diferentes períodos son los siguientes:
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PERIODOS |
CONSCIENCIA CORRESPONDIENTE |
|---|---|
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Saturno |
Inconsciencia, correspondiente al trance profundo |
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Solar |
Inconsciencia, correspondiente al sueño sin ensueños. |
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Lunar |
Consciencia pictórica correspondiente al sueño con ensueños. |
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Terrestre |
Consciencia de vigilia, objetiva. |
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Júpiter |
Consciencia propia y de imágenes conscientes. |
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Venus |
Consciencia objetiva, yo-consciente, creadora. |
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Vulcano |
La más elevada Consciencia Espiritual. |
Habiendo estudiado en general los estados de consciencia que se desarrollarán en los tres Períodos y medio restantes, estudiaremos ahora los medios de conseguirlos.
ALQUIMIA Y CRECIMIENTO DEL ALMA
El cuerpo denso comenzó a desarrollarse en el Período de Saturno, pasando a través de varias transformaciones en los Períodos Solar y Lunar, y alcanzará su mayor grado de desenvolvimiento en el Período Terrestre.
El cuerpo vital germinó en la segunda revolución del Período Solar, fue reconstruido en los Períodos Lunar y Terrestre, y alcanzará la perfección en el Período de Júpiter, que es su cuarto grado, así como la Tierra es el cuarto grado para el cuerpo denso.
El cuerpo de deseos partió en el Período Lunar, fue reconstruido en el Período Terrestre, será nuevamente modificado en el Período de Júpiter y de Venus y alcanzará la perfección en el Período de Vulcano.
Examinando el diagrama 8 se verá que el globo inferior del Período de Júpiter está situado en la Región Etérica. Sería por lo tanto imposible emplear un vehículo físico allí, pues únicamente el cuerpo vital puede usarse en la Región Etérica. Pero no debe suponerse que después de haber transcurrido tanto tiempo desde que comenzó el Período de Saturno hasta el final del Período Terrestre, empleado en completar y perfeccionar el cuerpo denso, sea abandonado completamente para que el hombre pueda funcionar en un vehículo "más elevado".
La Naturaleza no malgasta nada. En el Período de Júpiter las fuerzas del cuerpo denso serán superimpuestas sobre el cuerpo vital completado. Ese vehículo poseerá entonces los poderes del cuerpo denso además de sus propias facultades, y será por lo tanto un instrumento mucho más útil para la expresión del triple espíritu, que si estuviera constituido por sus solas fuerzas únicamente.
Similarmente, el Globo D del Período de Venus está situado en el Mundo del Deseo (véase diagrama 8), y allí no puede emplearse ni un cuerpo vital ni el denso como instrumento de conciencia, y en consecuencia, las esencias de los cuerpos vital y denso perfeccionados serán incorporadas allí al completo cuerpo de deseos, convirtiéndose así el último en un vehículo de cualidades trascendentales, maravillosamente adaptado y sensibilísimo a la menor impulsión del espíritu interno, tan superior a nuestras presentes limitaciones, que está más allá de nuestra más elevada concepción.
Aun así la eficiencia de este espléndido vehículo será trascendida cuando en el Período de Vulcano su esencia, junto con las de los vehículos vital y denso, se agreguen al cuerpo mental, que se convertirá en la más elevada expresión de los vehículos humanos, conteniendo en sí mismo la quintaesencia de lo mejor que había en sus vehículos. Si el vehículo del Período de Venus está más allá de nuestra comprensión actual, !cuánto más no lo estará el vehículo que estará al servicio de los divinos seres del Período de Vulcano!.
Durante la involución las jerarquías creadoras ayudaron al hombre a despertar a la actividad el triple espíritu, el Ego, para construir el triple cuerpo y adquirir el eslabón de la mente. Ahora no obstante, para emplear el lenguaje de la Biblia, en el día séptimo Dios descansa. El hombre debe trabajar por su propia salvación. El triple espíritu debe completar la obra del plan comenzado por los Dioses.
El espíritu humano, que fue despertado durante la Involución en el Período Lunar, será el más prominente de los tres aspectos del espíritu en la evolución del Período de Júpiter, que es el Período correspondiente del arco ascendente de la espiral. El espíritu de vida, cuya actividad comenzó en el Período Solar, manifestará principalmente su actividad en el correspondiente Período de Venus y las influencias particulares del Espíritu Divino serán las más fuertes en el Período de Vulcano, puesto que fue vivificado en el correspondiente Período de Saturno.
Esos tres aspectos del espíritu están en actividad mientras dura la evolución, pero la actividad principal de cada aspecto de desarrollará en esos Períodos particulares, porque la obra a ejecutarse allí es su obra especial.
Cuando el triple espíritu ha desarrollado el triple cuerpo y obtenido el dominio de ellos por medio del foco mental, comienza a desarrollar la triple alma, trabajando desde dentro. La mayor o menor alma que el hombre tenga depende de la cantidad de trabajo hecho por el espíritu en sus cuerpos. Esto ha sido explicado en el capítulo que describe la experiencia post-mortem.
Todo cuanto del cuerpo de deseos haya sido trabajado por el Ego queda transmutado en el Alma Emocional, la que al fin es asimilada por el espíritu humano, cuyo vehículo especial es el cuerpo de deseos.
Todo cuanto del cuerpo vital haya sido trabajado por el espíritu de vida se convierte en Alma Intelectual, que construye al espíritu de vida, porque ese aspecto del triple espíritu tiene su contraparte en el cuerpo vital.
Todo cuanto del cuerpo denso haya sido trabajado por el Espíritu Divino se llama Alma Consciente, la que últimamente se sumerge en el Espíritu Divino, porque el cuerpo denso es su emananción material.
El Alma Consciente crece por la acción, los impactos externos y la experiencia.
El Alma Emocional crece por los sentimientos y emociones generadas por las acciones y la experiencia.
El Alma Intelectual es un mediador entre las otras dos, y crece por el ejercicio de la memoria, por la que liga las experiencias pasadas a las presentes y los sentimientos engendrados por ellas, creando así la simpatía y la antipatía, que no pueden existir aparte de la memoria, porque los sentimientos resultantes de la sola experiencia serían evanescentes.
Durante la involución del espíritu progresó formando y mejorando cuerpos, pero la evolución depende del crecimiento del alma: La transformación de los cuerpos en alma. El alma, es por así decirlo, la quintaesencia, el poder o fuerza del cuerpo, y cuando un cuerpo ha sido completamente construido y ha alcanzado la perfección a través de los diversos estados y Períodos, en la forma descrita: El alma se extrae de ellos y es absorbida por uno de los tres aspectos del espíritu que generó el cuerpo en primer lugar; así:
El Alma consciente será absorbida por el Espíritu Divino en la séptima revolución del Período de Júpiter;
El Alma Intelectual será absorbida por el Espíritu de Vida en la sexta revolución del Período de Venus;
El Alma Emocional será absorbida por el Espíritu Humano en la quinta revolución del Período de Vulcano.
LA PALABRA CREADORA
La mente es el instrumento más importante de los poseídos por el espíritu, es un instrumento especial en la obra de la creación. La laringe espiritualizada y perfecta hablará la Palabra Creadora, pero la mente perfeccionada decidirá en cuanto a la forma particular y volumen de vibraciones, y será por lo tanto el factor determinante. La Imaginación será la facultad espiritualizada que dirigirá la creación.
Existe actualmente una fuerte tendencia a considerar la facultad de la imaginación ligeramente, si bien es uno de los factores más importantes en nuestra civilización. Si no fuera por la imaginación seríamos todavía salvajes. La imaginación es quien proyecta nuestras casas, planea nuestros vestidos o nuestras facilidades de transporte o trasmisión. Si los inventores de esos mejoramientos no hubieran poseído la mente ni la imaginación capaz de formar imágenes mentales, dichos mejoramientos no se hubieran convertido nunca en realidades concretas. En nuestra edad de materialismo, apenas si se hace esfuerzo alguno para anular aquella tendencia, y nadie siente más los efectos de esto que los inventores. Son clasificados generalmente como "chiflados", y sin embargo, han sido los factores esenciales en la subyugación del Mundo Físico y en convertir nuestro alrededor social en lo que es hoy en día. Cualquier perfeccionamiento, tanto en lo físico como en lo espiritual, debe ser imaginado primeramente como una posibilidad que puede convertirse en una cosa real.
Si el estudiante examina el diagrama 1 comprenderá claramente ese hecho. En la comparación dibujada allí, entre las funciones de los diferentes vehículos humanos y las partes de un estereoscopio, la mente corresponde a la lente. Es el foco mediante el cual las ideas producidas por la imaginación del espíritu se proyectan sobre el unvierso material. Primero son sólo pensamientos-forma (imaginaciones), pero cuando el deseo de realizar las posibilidades imaginadas ha puesto al hombre en acción en el Mundo Físico, se convierten en lo que llamamos "realidades" concretas.
Actualmente, sin embargo, la mente no está enfocada de manera que pueda dar una imagen cierta y clara de lo que el espíritu imagina. No está enfocada. Da cuadros confusos y borrosos. Y de ahí las necesidades de la experimentación, que demuestre los defectos de la primera concepción y produzca nuevas imaginaciones e ideas, hasta que la imagen producida por el espíritu en substancia mental se haya producido en substancia física.
A lo sumo, sólo somos capaces de formar en la mente imágenes que tengan relación con el Forma, porque la mente humana no se desarrolló hasta el Período Terrestre, y por lo tanto está ahora en su estado de forma o "mineral", y en consecuencia, en nuestras operaciones, nos encontramos limitados a las formas, los minerales. Podemos imaginar maneras o medios de trabajar en las formas minerales de los tres reinos inferiores, pero no podemos hacer sino muy poco o nada en los cuerpos vivientes. Podemos ciertamente injertar un árbol con una rama viviente, o una parte viviente de un animal al hombre, pero no es con la vida con lo que estamos trabajando sino con la forma únicamente. Estableceremos diferentes condiciones, pero la vida que ya habitó la forma continúa haciéndolo aún. Crear la vida está más allá del poder del hombre y lo estará así, hasta que su mente no sea una cosa viviente.
En el Período de Júpiter la mente se vivificará hasta cierto punto y el hombre podrá entonces imaginar formas que vivirán y crecerán como las plantas.
En el Período de Venus, cuando su mente haya adquirido "Sentimiento", podrá crear cosas vivientes, sensibles y con capacidad de crecer.
Cuando alcance la perfección, al final del Período de Vulcano, podrá "imaginar" la creación de criaturas que vivirán, crecerán, sentirán y pensarán.
La oleada de vida que actualmente forma la humanidad comenzó su evolución en el Período de Saturno. Los Señores de la Mente eran entonces humanos. Ellos manipularon al hombre en ese Período, cuanto éste era mineral. Ahora ya no tienen nada que hacer con los reinos inferiores, pues están relacionados únicamente con el desarrollo humano nuestro.
Los animales actuales comenzaron su existencia mineral en el Período Solar, en cuyo tiempo los Arcángeles eran humanos, y, por consiguiente, los Arcángeles son los directores y guías de la evolución que ahora es animal, pero no tiene nada que hacer con los minerales ni con las plantas.
Los vegetales actuales comenzaron su existencia en el Período Lunar. Los Angeles eran entonces humanos y, por consiguiente, están relacionados especialmente con la vida que actualmente ocupa el reino vegetal, para guiarla hasta el estado humano; pero no tienen jurisdicción alguna en los minerales.
Nuestra humanidad actual tendrá a su cargo la oledada de vida que comenzó su evolución en el Período Terrestre y que ahora anima a los minerales. Estamos actualmente trabajando con ellos por medio de la imaginación, dándoles forma, haciendo con ellos barcos, puentes, ferrocarriles, casas, etcétera.
En el Período de Júpiter guiaremos la evolución del reino vegetal, porque lo que actualmente es mineral tendrá entonces una existencia análoga a las plantas y deberemos obrar con ellos allí, así como aquí lo están haciendo ahora los Angeles con las plantas. Nuestra facultad imaginativa estará tan desarrollada, que, no sólo tendremos la capacidad de crear formas por su intermedio, sino también el poder de animar esas formas con vitalidad.
En el Período de Venus nuestra actual oleada de vida mineral habrá avanzado un nuevo grado y tendremos entonces que dirigir a los animales de ese Período, como lo hacen actualmente los Arcángeles con los animales presentes, dándoles vitalidad y formas sensibles.
Por último, en el Período de Vulcano será privilegio nuestro el darles una mente germinal, como los Señores de la Mente lo hicieron con nosotros. Los minerales de hoy serán la humanidad del Período de Vulcano, y nosotros habremos pasado a través de estados análogos a los recorridos por los Angeles y Arcángeles. Habremos alcanzado entonces un punto en la evolución un poco superior al de los presentes Señores de la Mente, porque, recuérdese, no se produce nunca una reproducción exacta en parte alguna, sino siempre un perfeccionamiento progresivo, debido a la espiral.
El Espíritu Divino absorbrá al espíritu humano al finalizar el Período de Júpiter; al espíritu de vida al finalizar el Período de Venus; y la Mente perfeccionada, encerrando todo lo adquirido en los siete Períodos, será absorbida por el Espíritu Divino al finalizar el Período de Vulcano. (No hay contradicción alguna en esa afirmación con la hecha en otro lugar de que el Alma Emocional será absorbida por el espíritu humano en la quinta revolución del Período de Vulcano, porque el último estará entonces dentro del Espíritu Divino).
Entonces seguirá un largo intervalo de actividad subjetiva, durante el cual los espíritus virginales absorberán todos los frutos del Período septenario de Manifestación. Pasado este intervalo se sumergirán en Dios, de Quien vinieron, para re-emerger al alborear otra Gran Día, como Uno de sus Gloriosos Colaboradores. Durante la pasada evolución sus posibilidades latentes fueron transmutadas en poderes dinámicos. Habrán adquirido Poder de Alma y Mente Creadora, como fruto de su peregrinaje a través de la materia. Habrán avanzado de la impotencia a la Omnipotencia, de la nesciencia a la Omnisciencia.